El pequeño robot comienza a caer desde el mismísimo espacio, mientras intento inútilmente esquivar los golpes con el mando, a la vez que pongo caras de “ouch!”, “ay!”, “ufff” por cada golpe que se va pegando el pobre pequeñajo de metal, mientras se va descuajeringando hasta tocar definitivamente tierra. Es entonces cuando empieza realmente ROBOX.
No voy a negar que este juego me ha gustado y me ha tocado parte de ese corazoncito tan duro que los espectaculares juegos de hoy día apenas consiguen rozar. Robox es un juego plataformero de los de toda la vida. Es en 2D y es difícil. No, difícil no es la palabra. Es duro, muy duro.
Manejamos al pequeño robot en escenarios que pueden parecer a simple vista lineales, de izquierda a derecha. Nuestro objetivo será encontrar todas las piezas posibles que se nos han perdido por el accidentado aterrizaje, a la vez que intentamos cargarnos a los temibles jefes que pueblan el planeta al que hemos llegado, amén de sus innumerables esbirros.
Como si de una recreativa se tratara, comienzas a manejar el robot, esquivando obstáculos, saltando de plataforma en plataforma y disparando a todo lo que se menea, lo mejor que puedes. Pero pronto te das cuenta de toques retro que pueblan absolutamente todo el juego. Para empezar contamos con los 3 típicos toques de vida. Al tercero volvemos a empezar desde el último punto de guardado. Además, nuestro disparo es limitado a la línea recta, nada de disparar en diagonal o hacia arriba. Esto es, principalmente, lo que hace del juego todo un reto para superar cada metro que quieras recorrer sin que te quiten energía.
En poco rato te das cuenta que Robox esconde mucho más de lo que a primera vista parece. El escenario, bellísimo en 2D, con toques de color intenso y brillante, con el ochentero fondo estático que se acopla a nuestro avance, es interactivo. De hecho, muy interactivo. Necesitaremos fijarnos en detalle para accionar mecanismos ocultos. De lo que nos dejaron ver en nuestra visita al estudio los chicos de DreamBox, ya tuvimos innumerables ejemplos. Rocas que mediante impacto hacen aflorar setas gigantescas por las que escalar, minerales brillantes cuyo movimiento permite ver losas ocultas a las que subirse, gemas que utilizadas sobre espacios en el aire nos crea de la nada un camino por el que continuar…
Pero es que encima los escenarios no son tan lineales como creíamos, podemos escalar, bajar a las profundidades, ir hacia la derecha igual que hacia la izquierda, etc. Al menos siempre que podamos porque en la primera partida ya vimos zonas con un gas sospechoso que nos mataba nada más tocarlo y caminos que con nuestro salto se nos quedaban demasiado lejanos. Pero todo parecía indicar que por ahí se iba a alguna parte. Enseguida encontramos la razón. Conforme vamos encontrando piezas de nuestro robot, las habilidades de éste mejoran.
Sin embargo, DreamBox no quería limitarse a mejorar al enano hojalata, así que creó un mundo dentro del propio robot. Cada vez que encontramos una de estas piezas, en forma de gemas, dentro hay unos monstruitos, cada uno con sus propias habilidades. Estos bichejos podremos manejarlos por dentro del robot, para ir reparándolo y permitirle un mejor disparo, tener más energía o realizar un útil doble salto.
Todo esto, encima, es totalmente voluntario por parte del usuario. Es decir, que te puedes pasar el juego sin coger ninguna mejora, ahora personalmente te recomiendo que evoluciones todo lo que puedas al personaje. Toda ayuda es poca en Robox.
Preguntados por la duración del juego, los chicos de DreamBox nos dijeron que a ellos les costaba terminarlo unas 6 horas. Y son quienes han hecho el juego…. Si a ello contamos que Robox consta de 3 mundos, cada uno con varias fases de desarrollo, y que durante más de una hora me pasé sólo las 2 primeras pantallas… Ponerle muuuuuchas horas de disfrute. Y más aún de rejugabilidad, porque con ciertas mejoras te atreverás a volver a mundos anteriores para ir, por ejemplo, por el gas que antes nos eliminaba sin piedad.
Hablando de los mundos, y para terminar con el apartado técnico, cada uno lo han enfocado totalmente distinto. Los enemigos no se repiten. Los escenarios son completamente diferentes. Y la interactuación con los mismos, también. En el primero, similar a un bosque de fantasía, treparemos por árboles y maldeciremos unas feísimas abejas que nos harán la vida imposible. En el segundo nos sumergiremos en grutas donde el ambiente oscuro no nos impedirá ver a nuestros rocosos enemigos, mientras buscamos salidas que sí están ocultas ante nuestros ojos, pero no a la luz de algunas rocas. Por último, tan sólo diremos que en el mundo final podremos nadar entre nubes de gelatina. Ahí es nada.
En todos estos escenarios, la belleza en 2D es contínua y admirable, tanto por variedad como por calidad, a pesar de los, en apariencia escasos, casi 40 megas utilizados para desarrollar Robox. Le acompaña un sonido también muy retro, que no llega a cansar y que se adapta perfectamente a cada momento y a cada mundo.
Entonces, ¿es recomendable adquirir Robox desde WiiWare? Podría decirse que su mayor virtud puede ser a la vez su mayor enemigo.
Como he dicho al principio, es duro de pelar. Eso no debería ser un problema, si la industria del videojuego no se hubiese desentendido de los juegos como un reto, en vistas a un mayor espectáculo gráfico o alternativas de movimiento originales. Si no, hacer la prueba a un chaval de los que ahora terminan un “The Conduit” sin apenas pestañear o son unos cracks en el “Mario Bros. Brawl”. Poner ante sus infantiles manos el famosísimo “Alex Kid” de Master System o, qué leches, ponerle en sus manos el insuperable “Super Mario Bros” de antaño para NES. Vosotros, jugones ya experimentados, entendéis la diferencia. No son imposibles, pero igual que este título, avanzar un metro más respecto a la partida anterior es lo que te hace jugar horas y horas, en otras palabras, es lo que “te pica” para intentar terminártelo.
Robox guarda en sí mismo la esencia de aquellos juegos plataformeros en 2D, el resultado de lo que debería haber sido la evolución de la industria de ocio interactivo en busca de un reto para sus jugadores. Robox no tiene fecha de salida, pero espera que sea cuanto antes, con un coste aproximado a 800 – 1.000 puntos. Cuenta con mi compra asegurada y, si quieres revivir el disfrute de un plataformas que ponga a prueba todas tus habilidades con el mando, te aconsejo que también lo compres.





















¿Alguien sabe por qué demonios es tan complicado encontrar tarjetas de puntos?
Por cierto consu, ¿quien eres? xD
Salu2!
Buen avance, la verdad es que ya me habeis aclarado mis dudas. En cuanto salga, estara en mi Blanquita :D
Me ha alegrado eso de que no hace falta conseguir las mejoras para pasar por ciertos lugares, quiero pasarmelo de la maneras mas limpia y dura posible y eso es lo que me gusta de los juegos, la dificultad, la historia y su gameplay.
Veamos si es tan largo como pinta y tan dificil
soy redactor esporádico en xboxgo o como veis dswii, así que como me invitaron a probar Robox no pude rechazar la oferta
espero que os haya gustado el avance, y si probáis el juego cuando salga comentad qué os parece!!!!
salu2!
se me hizo taan dificil T.T
Excelente avance Counsu :D